Viña del Mar es sinónimo de belleza costera y vida urbana, pero en los últimos años un sector en particular ha capturado el paladar de la ciudad: el Barrio Poniente. Lo que comenzó como una apuesta de emprendedores locales hoy se consolida como uno de los polos gastronómicos más activos y atractivos de la ciudad, ideal para quienes buscan propuestas de calidad.
Ubicado entre Uno y Ocho Norte, y las avenidas Libertad y San Martín, este barrio combina tradición y modernidad. Antiguas casas han sido reconvertidas en bares, cafés y restaurantes con personalidad propia, pensados para un público diverso y siempre dispuesto a descubrir nuevos sabores.
Uno de los hitos más reconocidos del sector es la Ruta de Copas y Tapas, un recorrido gastronómico que se realiza de forma periódica y que invita a vecinos y visitantes a vivir el barrio de una manera distinta. A través de promociones especiales en tragos y picoteos, la ruta permite armar un tour a medida, conocer distintos locales y disfrutar del ambiente que caracteriza al Barrio Poniente.
Cada edición propone una experiencia distinta, donde la gastronomía y la coctelería se combinan con la vida nocturna del sector. Diversos locales icónicos del barrio se suman a esta iniciativa, transformando sus calles en un punto de encuentro para quienes buscan compartir, recorrer y disfrutar la ciudad desde otra perspectiva.
Más que un conjunto de restaurantes y bares, el Barrio Poniente es una comunidad de emprendedores que ha logrado revitalizar la vida urbana de Viña del Mar. Ya sea para una salida nocturna, un encuentro con amigos o un recorrido gastronómico, este sector se posiciona como un imperdible dentro del panorama local.

