La Quinta Vergara ha sido escenario de algunos de los shows más memorables de la historia musical en Chile y Latinoamérica. Desde baladas románticas hasta rock, pop y música urbana, el Festival de Viña del Mar ha logrado reunir a figuras de primer nivel mundial, transformando cada edición en un evento seguido por millones de personas tanto en vivo como a través de la televisión.
En más de 60 años de historia, han pasado por su escenario artistas que marcaron generaciones. Uno de los momentos más recordados fue la presentación de Soda Stereo en 1987, que consolidó el rock latino en el Festival y convirtió a Gustavo Cerati y la banda en referentes absolutos para el público chileno. Asimismo, figuras como Camilo Sesto, Raphael y Julio Iglesias protagonizaron noches históricas que definieron la era dorada de la balada romántica en Viña.
La década de los noventa trajo consigo actuaciones inolvidables como la de Juan Gabriel en 1996, con un show extenso, emotivo y lleno de conexión con el público, considerado uno de los más intensos en la historia del certamen. En esos mismos años, artistas como Céline Dion, Luis Miguel y Shakira brillaron en la Quinta Vergara, dejando claro que el Festival era una vitrina internacional capaz de anticipar grandes carreras globales.
Uno de los hitos más icónicos del Festival ocurrió en 2013 con la presentación de Elton John, un espectáculo que marcó un antes y un después. El legendario músico británico ofreció un show impecable, repasando clásicos como Rocket Man y Your Song, en una noche que trajo una ovación transversal del público. Su paso por Viña es considerado uno de los conciertos más importantes que ha tenido la Quinta Vergara.
El Festival también ha sabido adaptarse a los cambios musicales de cada época. En los años 2000 y 2010, artistas como Ricky Martin, Marc Anthony, Daddy Yankee y Ricardo Arjona protagonizaron presentaciones que marcaron récords de audiencia y encendieron al público. Más recientemente, shows como los de Mon Laferte, Christina Aguilera y Andrea Bocelli han demostrado la diversidad de estilos que hoy conviven en el escenario viñamarino.
Estos espectáculos forman parte de la memoria colectiva del país y explican por qué el Festival de Viña del Mar es mucho más que un evento musical. Cada presentación ha contribuido a construir la identidad del certamen y a posicionar a Viña del Mar como una capital cultural del espectáculo en Latinoamérica.

